Si sufres dolor de ciática, sabrás lo difícil que es realizar algunas de las más simples actividades rutinarias. El simple hecho de sentarse con dolor de ciática puede ser una experiencia realmente desagradable.
Es importante recordar que estar sentado no es la mejor postura, ya que esto incrementa la presión en los discos y, como resultado, el dolor tiende a intensificarse.
Aun así, para muchas personas, es casi imposible no pasar gran parte del día sentadas: ya sea en el trabajo, en el coche o durante las comidas. Y mantenerse de pie todo el tiempo tampoco es una opción realista. El verdadero problema surge cuando la ciática aparece, ya que permanecer sentado puede volverse especialmente doloroso e incómodo.
Qué es la ciática y por qué duele al sentarse
La ciática es el dolor que aparece cuando el nervio ciático —uno de los más largos del cuerpo, que va desde la parte baja de la espalda hasta el pie— se irrita o comprime.
Esta presión puede deberse a una hernia discal, una contractura muscular o, simplemente, a pasar mucho tiempo sentado en mala postura.
Cuando el nervio se inflama, el dolor puede sentirse como una punzada, ardor o calambre que baja por una pierna. En algunos casos, también puede aparecer hormigueo o debilidad muscular.
Estar sentado durante largos periodos aumenta la presión en la zona lumbar, lo que puede agravar las molestias. Por eso, aprender cómo sentarse correctamente es un paso fundamental para aliviar el dolor ciático y cuidar la espalda.
Movimientos y posturas que pueden empeorar la ciática
Algunas posturas o gestos cotidianos pueden incrementar la irritación del nervio ciático:
- Permanecer mucho tiempo sentado sin moverse.
- Sentarse encorvado o con la espalda hundida.
- Cruzar las piernas.
- Inclinarse hacia adelante durante mucho rato (por ejemplo, frente al ordenador).
- Levantarse haciendo fuerza solo con la espalda.
Cómo te afecta la ciática al sentarse
Así es como afecta el problema de la ciática cuando te sientas:
Presión en la columna lumbar
Una de las principales formas en que la ciática afecta la postura al sentarse es a través de la presión ejercida sobre la columna lumbar. Las posturas inadecuadas, como encorvarse o sentarse sin apoyo lumbar adecuado, pueden aumentar la presión sobre los discos intervertebrales. Esto puede llevar a una mayor irritación o pinzamiento del nervio ciático, resultando en dolor.
Compresión del nervio ciático
Al sentarse, especialmente durante períodos prolongados, el nervio ciático puede quedar comprimido o irritado. Esto es particularmente cierto en posiciones que colocan tensión adicional en la parte baja de la espalda y las nalgas, como sentarse en superficies duras o con las piernas cruzadas.
Alteraciones en la distribución del peso
Una postura sentada incorrecta puede llevar a una distribución desigual del peso del cuerpo, lo cual puede exacerbar los síntomas de la ciática. Por ejemplo, inclinarse hacia un lado o adoptar una posición asimétrica mientras se está sentado puede aumentar la tensión en un lado del cuerpo, afectando negativamente el nervio ciático.
Impacto en la movilidad
La ciática puede limitar la movilidad, haciendo que encontrar una posición cómoda al sentarse sea un desafío. La rigidez y el dolor pueden hacer que se adopten posturas poco naturales para intentar minimizar el dolor, lo que a su vez puede empeorar la situación.
¿Qué puedes utilizar para aliviar las ciática al sentarte?
Para evitar el dolor, te ayudarán mucho productos especialmente diseñados para corregir posturas, como los que puedes encontrar aquí debajo.
Cómo aliviar el dolor de ciática
El tratamiento de ciática es muy importante y el dolor no debe ser ignorado. Además de todo lo que hemos comentado para minimizar los dolores lumbares, lo primero que hay que hacer es tener una buena rutina de ejercicio y fortalecer toda la musculatura abdominal y de la espalda.
A continuación, te dejamos un listado de consejos a seguir para evitar que ese dolor se incremente.
1. Prepara bien el lugar donde te sientas
Antes de sentarte, asegúrate de que tu entorno favorezca una postura saludable:
- Usa una silla firme y estable, que permita apoyar bien la espalda.
- Coloca una almohada o una toalla enrollada en la parte baja de la espalda para mantener la curva natural.
- Ajusta la altura del asiento: las caderas deben quedar al mismo nivel o ligeramente más altas que las rodillas.
- Apoya los pies completamente en el suelo o en un reposapiés.
- Evita hundirte en sofás muy blandos: te obligan a encorvarte y aumentan la presión sobre el nervio ciático.
2. Cuida tu postura al sentarte
Una vez bien colocado, presta atención a estos detalles:
- Mantén la espalda recta, los hombros relajados y la cabeza alineada con el cuerpo.
- Distribuye el peso entre ambos glúteos, sin recostarte hacia un lado.
- Evita cruzar las piernas para no comprimir la pelvis.
- Las rodillas deben formar un ángulo cercano a los 90 grados.
- Si trabajas sentado, reajusta la posición cada 20 o 30 minutos para no mantener la misma postura demasiado tiempo.
3. Muévete con frecuencia
Incluso la mejor postura puede causar molestias si se mantiene demasiado tiempo.
Cada 30 a 60 minutos, levántate, camina o realiza algunos estiramientos suaves de piernas y espalda.
Si pasas mucho tiempo en el coche o transporte, intenta hacer pausas cortas para estirarte y cambiar de postura.
4. Adapta estos consejos a cada situación
En el trabajo:
- Coloca la pantalla del ordenador a la altura de los ojos.
- Mantén el teclado y el ratón cerca para evitar inclinarte hacia adelante.
En el coche:
- Ajusta el respaldo a una inclinación ligera (100–110°).
- Coloca un cojín lumbar si lo necesitas.
- Si el asiento es muy bajo, añade un cojín firme debajo para elevarte ligeramente.
En casa:
- Evita hundirte en sofás blandos.
- Siéntate con apoyo lumbar y los pies apoyados en el suelo.
5. Fortalece y estira
Para aliviar y prevenir el dolor ciático a largo plazo, no basta con sentarse bien: hay que fortalecer y estirar los músculos implicados.
- Fortalece el core (abdominales y lumbares) para reducir la tensión en la espalda baja.
- Estira el músculo piriforme, los isquiotibiales y la zona lumbar.
- Alterna momentos sentado, de pie y en movimiento a lo largo del día.
- Si el dolor persiste o empeora, consulta con un fisioterapeuta o especialista.
El dolor ciático puede empeorar al estar sentado, pero con algunos cambios en tu postura y tus hábitos diarios puedes reducir significativamente las molestias.
Preparar bien el asiento, mantener una postura correcta y moverte con frecuencia son los tres pilares para cuidar tu espalda y aliviar el dolor ciático día a día.



